martes, 8 de julio de 2008

Lenguaje Coprológico de Nicaragua

Por Carlos Mantica
Mayo 2004

Abordo este tema con gran rubor y prudencia sabiendo que piso sobre terreno muy resbaloso. Mis colegas lo han evadido por temor a embarrar su prestigio, pero urgido por la necesidad, descargo mi conciencia y pongo en sus manos el fruto de mis esfuerzos.

Mi primer contacto con la palabra objeto de este estudio lo tuve de muy niño cuando mi “china” tipitapeña me contó el siguiente cuento: “Estaba una palomita parada en el brocal de un pozo cuando, en eso, vino un gato, calladito tis, tis, tis y brincó para comérsela. Pero, la palomita voló primero y el gato ¡chumbulún! se fue entre el pozo. El gato gritaba : ¡Miauuhogo, miauuhogo! Llegó entonces el chompipe y muy fachento dijo (contoneándose ): ¡Pfien pessos al que lo saque. Pfien pessos al que lo saque! El gallo cacaraqueaba: ¡Kikiriquíi, sáquenlo de allíii!. Finalmente llegó un cabro, se asomó al pozo y dijo: ¡Mieeerda!”

Ese fue mi primer contacto con las interjecciones castellanas. Una interjección de rechazo, de precaución, o de espanto, (¡Mierda que vaya de noche a ese barrio!) que las mamás suavizan con los eufemismos: ¡Meeechas, o Miércoles!, y que ciertamente son menos groseros que sus equivalentes:¡Verga que vaya! O ¡Huevo que me atreva!, de igual significado y que los más vulgares completarían con un: ¡Esta!, (dijo Mena), o ¡Tomá tu pichón dormido!

Siempre en busca de eufemismos recurrimos a nuestro sub estrato náhuatl de donde nos viene la palabra “cuitlatl”. Las damas pueden entonces usarla como substituto de M.... sin ofender a nadie y decir impunemente Comé cuita, demostrando de paso que son gente culta y fina (como cuita de gallina). También al amparo del náhuatl decimos que la regamos o embarramos de ayote ( Sabrosa cucurbitácea del trópico ) para disimular nuestras metidas de pata cuando la churreteamos a la redonda.

Sigamos con los eufemismos. Según el D.R.A.E. la palabra ñaña es de origen Quechua y en Perú significa niña. En Colombia y Panamá: Consentido, mimado en demasía. En Ecuador: Unido por una gran amistad. En Chile: Niñera y en Argentina: Hermano mayor. Conviene saber que en esos países nadie se insultará si les decimos: tu hermano es una ñaña. En Nicaragua es la mismísima Eme, pero aplicada casi en forma exclusiva a la de algunos animales: ñañeperro, ñañemico, ñañevaca. Aunque no puedo asegurarlo con certeza, la palabra cuita parece estar reservada a la de los animales alados, o a excreciones más acuosas.

En uno de mis escritos comentaba la permanencia oculta del verbo nahuatl “cuitla-chihuia” que literalmente significa “ hacer mierda a alguien o algo” y que conservamos íntegramente en su sentido de destruir, desbaratar, o dañar a una persona o cosa. Ya me hiciste mierda el carro.

La expresión puede ser mal interpretada sin embargo cuando cambiamos de hacer a“ hacerse mierda” y en el intento recurrimos a eufemismos poco acertados. Pepito llega agitado donde su mamá y le dice: “¡Máma, máma, Juanito se hizo caca!” Ella tranquila contesta: “No te precupés hijito, limpiálo y le cambiás los pañales”. Pero Pepito aclara: No máma, Juanito se cayó del tercer piso y se hizo caca.” En otras palabras se desmierdó desde el tercer piso y se hizo vizñuca contra el pavimento, que no es lo mismo. (Chiste cruel)

Al imprecar a una persona, conservamos intacta nuestra sintaxis náhuatl: convertimos mierda en pronombre que, como los náhuatls, acentuamos entonces (y sólo entonces) en la última sílaba: Ideay mierdá ¿adonde andabas? ¿Qué querés mierdá? Otra muestra de nuestro Nahuatl Oculto.

Aunque no viene al caso, cierro mis aportes sobre el náhuatl comentando con admiración que nuestros indios llamaron al oro, teocuitlatl, o cuita de Dios. Tal vez por eso los cristianos que llegaron primero a nuestras costas lo buscaban con tanto fervor.

Sigamos con los eufemismos. En el extremo de la pulcritud substituimos la palabra M.... con el críptico sinónimo de Lo que se le unta al queso, aludiendo a la antigua práctica ( real o imaginaria ) de nuestros campesinos de recubrir con excrementos de vaca sus quesos ahumados. Usan también dicho excremento ( cagajón seco ) para ahuyentar los zancudos, quemando las omnipresentes plastas de la finca. Ninguno de nuestros científicos ha explorado su potencial como producto de exportación, para su inclusión en el T.L.C.

En un inodoro de colegio me encontré este grafitti que nos ofrece un último eufemismo de la misma palabra:

Quien venga a este cagatorio

y traiga dura la m....asa

que haga de cuentas que pasa

las penas del purgatorio.

En alguna parte comenté que el humor del campesino nicaragüense es eminentemente escatológico. Baste recordar que es de excremento que el Tío Conejo rellena la sandía para el Señor Obispo. Que el cuento cumbre de nuestro folklore es El Pájaro del Dulce Encanto, bello pájaro mítico y símbolo de la felicidad que, perseguido por todos, se nos escapa una y otra vez y cuando al fin se logra capturar con el sombrero se convierte en mierda al intentar cogerlo con la mano. La ilusión convertida en frustración. Por eso “más vale pájaro en mano...”

De esta escatología campesina se nutren nuestras canciones folklóricas:

Zopilote de onde vienes,

con el pico amarillando,

Vengo de un solar de mierda

que me estaba regalando.... (El Zopilote)

Y también nuestro refranero:

Al que es chancho del cielo le llueve la mierda

No hay chancho que se coma su propia mierda

Es como mierda de sapo que ni huele ni hiede

La encontramos en nuestras frases interjectivas:

¡Ni mierda que es tan barata!

¡La misma mierda, con distinto tufo! ( La misma mona con distinto rabo )

¡A la mierda cajón de hierbabuena! ( No sé si se asocia con la mierdolaga )

¡No andés creyendo, que de repente vas a creer que sos chancho vas a comer mierda.!

¡A la mierda los pastores que la Pascua se acabó!

El Dr. Peña Hernández recoge estas retahílas masayenses: Arturo come maduro, cerote duro....

Sotero, Sotero Gallo, Cayó el cerote, cerotegallo.

También de origen campesino es la creencia de que el piquete de la casampulga, terriblemente mortal, sólo puede curarse comiendo mierda. Aunque no se indica la dosis. Esto no deja de ser curioso porque el Nica es muy dado a dosificar la cantidad de heces a ingerir: Por su simple valor terapéutico o dietético te dirá: ¡Comé Mierda! ( Los niños te la ofrecen rimada: Comé mierda/ con la mano izquierda/, para que no se pierda/ y con la derecha/que es más arrecha.) Pero, según sea su enojo, te dirá progresivamente: ¡Comé mucha mierda! ¡Hartáte un barril de mierda! Etc. Sin embargo hasta la jovencita más recatada puede decir simplemente: ¡Cométe un buque!, porque el contenido de la embarcación ya va implícito en la frase.

Curiosamente el Ser un comemierda no define a alguien como un coprófago (Ver DRAE ) sino que señala un rasgo de carácter: “Sos un pusilánime, un baboso, un dejado, un idiota, un arrastrado, es decir: un almemierda.” que casi siempre pueden substituirse con “Sos un mierdero”.

A pesar de que Mierdero sugiere un lugar en donde abunda (como el basurero municipal o el lago Xolotlan), o un oficio (quizás un comerciante en abonos naturales, un laboratorista que practica exámenes de heces, una compañía limpiadora de tanques asépticos... o un escarabajo rodador) la expresión mierdero señala también un rasgo de carácter:”¡Sos un cerote!”. En su forma más despectiva: sos un mierdocho.

Siempre en el campo de los rasgos de carácter:

El Clasista: Se cree la gran mierda

El Creído: Se cree la divina garza envuelta en mierda.

El Inculto: No sabe ni Mierda.

Al Político: No se le puede creer ni Mierda.

EAn la séptima edición de El Habla Nicaragüense, al hablar de los adverbios de cantidad, comentaba que el significado pleno del ni mierda nicaragüense viene a ser el equivalente filosófico del cero absoluto de los matemáticos. Si alguien dice: Ese señor no sabe nada, damos por seguro que algo sabe de alguna cosa. Pero si dice “No sabe ni mierda” afirma que su ignorancia es absoluta. Dícese también de un reo cuya inocencia ha quedado ampliamente comprobada durante el interrogatorio. Nada vio, nada oyó y ni siquiera estaba ahí. “No sabe ni mierda.”

La expresión puede, sin embargo, ser llevada al nivel de lo ridículo. Siendo estudiante en Granada, un alumno panameño perdió su reloj que habría caído en el excusado, que era “de pon”. Pagó entonces a un mozo para que bajara a buscárselo y después de un rato y “con el agua al cuello” el mozo gritó desde el fondo : Aquí no hay ni mierda... que era lo que más abundaba.

Puede aplicarse también a la ineficacia de ciertas cosas. Un médico con fama de gran investigador recetó a un paciente un cocimiento de los cogollitos del bambú y cada semana inquiría sobre la salud del paciente. Al no haber mejorías, modificaba la receta ordenando sucesivamente cocimientos de las hojas, del tallo, de las raíces, y demás partes del bambú. Un día llegó la esposa al consultorio y al inquirir sobre el estado del paciente la señora informó que, a pesar del tratamiento, su esposo había fallecido. El médico orgulloso de sus investigaciones, dijo entonces a su enfermera: Señorita, tome nota por favor. Ahora si que estamos claros de que lo que es el bambú.... no sirve pa ni mierda.

La misma expresión funge como adverbio de Cantidad en expresiones como:

No se ve ni mierda ( Ni juco )

No te creo ni mierda ( Ni papa )

No me dio ni mierda ( Ni un real )

Durante el régimen sandinista los nicaragüenses sufrieron el bombardeo ideológico de una campaña de televisión que iniciaba sus interminables mensajes con la frase: “Sandino dijo....” La respuesta a tan insufrible campaña amaneció un día escrita con grandes letras a todo lo largo del puente de la carretera que va de Chinandega al Guasaule y decía simplemente: “Yo no he dicho ni mierda” ( Y firmaba ) Augusto César Sandino.

Durante ese mismo tiempo, a ciertos líderes de la Vanguardia Revolucionaria los llamaban “El Intestino Grueso.” ¿Por qué?, pregunté. Porque todo lo hacen mierda.

Siguiendo con los Adverbios:

Denota velocidad: Iba a toda mierda

Pero si digo: Iba hecho una mierda significa que iba desarreglado y sucio.

Y si digo Iba hecho mierda, quiero decir que iba triste, descorazonado, o enfermo.

Denota importancia: Me vale mierda ( Me importa un comino)

Valor o valía: No vale ni mierda ( Ni un céntimo )

Utilidad o capacidad: No sirve para ni mierda ( Si persona, es un dejado, si un objeto, es algo inútil)

Denota situación o estado:

De Desastre: Ya Me llevó la mierda. ( Me llevó la que me trajo. O, Ya me llevó Candanga )

De Ebriedad: Nos pusimos hasta la mierda. ( Hasta el virote, hasta donde dice “Collins” que es lo mismo que decir “Hasta las cachas”)

De Capacidad: El bus iba hasta la mierda.

De Culpabilidad: Está hasta la mierda. (Comprometido o hallado culpable de algún delito )

De Maluquencia, cavanga, tristeza etc: Ando hecho mierda.

Como adverbio de lugar: Usamos la palabra M.... para señalar ubicación o distancia:

Eso queda por la mierda grande. De la mierda para allasito.

Se usa como lugar de destino cuando los mandamos a la mierda. Váyanse a la mismísima mierda. Pero como lugar de evasión o fuga, no es necesariamente un lugar sucio o maloliente: Se cargó ( con ere ) y se fue a la mierda. Aquí la mierda puede ser Miami o París.

Echar a alguien a la mierda es lo mismo que mandarlo a la porra, a paseo, o a freír espárragos. Lo encontramos en este cantar picaresco:

Una tarde de primavera a mi novia yo la encontré (bis)

Como iba con otro novio, si siquiera me volvió a ver.

Después me encontré a mi suegro, Buenos días, le dije yo (bis)

Como iba con otro yerno ni siquiera me contestó

En después me encontré a mi suegra. Igual cosa me sucedió (bis)

Entonces la eché a la mierda y a la gran puta que la parió.

Muy interesante también es su uso como pronombre:

Ya no se me para esta mierda (¿El Reloj?)
Apúrate con esa mierda ( La comida)

Bajáte de esa mierda ( Una escalera )

Esta mierda ya no sirve. ( La televisión )

¿Qué será esa mierda? ( Cualquier cosa )

¿Qué es la mierda? Suena a una disquisición filosófica sobre la naturaleza o esencia del término entre manos, pero suele ser más bien el reto de un picado belicoso increpando en la cantina al que se le quedó se mirando feo. La respuesta del aludido se fortalece entonces saltando del singular al el plural: ¡Ah no! A mí no me andés con mierdas. Salite a la calle y vas a ver. Y el picado: ...¡Sólo sos mierdas!

Esta conversión al Plural es frecuente en asuntos muy serios: Ya oí que andás hablando mierdas del jefe. Ahí te va a llevar la mierda. ( ¿No Será más bien la guardia? ) Mejor, ¡Ve!: Pedrito, Pedrito, cagó cien bolitas, el que hable primero se las traga toditas.

Otro uso muy frecuente es como Adjetivo Calificativo:

El maestro explica a sus alumnos las tonalidades del color negro: Moreno lavado, prieto, Negro azabache, negro charol, ... y pregunta: A ver Pepito ¿y yo que clase de negro soy? Contesta Pepito: “Un negro e mierda, maestro.”

Una lavandería de mierda no es la que se especializa en lavado de pañales, sino la que da mal servicio.

Ahí sólo venden carros de mierda, no anuncia el comercio exclusivo de cargas de excremento, sino que critica la venta de vehículos poco confiables.

Una comida de mierda no supone una cena de heces, sino que expresa una queja por su baja calidad. Pero no siempre, pues puede usarse también como elogio de la cuchara: ¡Que rica que está esta Mierda!

El Diccionario de la Real Academia Española dice que ser una mierda ( Del Lat. Merda ) equivale a: Persona sin cualidades ni méritos. Cosa sin valor o mal hecha. Sin embargo, el difunto Dr. César Zepeda Monterrey, hablando de la falsa humildad de algunos nicaragüenses, comentaba acertadamente que nadie dice: “Es que soy un cerotito, una mierdita o un pedazo de mierda”, sino que presumiendo de su humildad admite orgullosamente: “¡La verdad es que soy la pura mierda!”

El Dr. Cesar A Ramírez F. y este servidor recogieron en su libro Cantares Nicaragüenses, centenares de canciones, coplas y bombas. Más del 6% de las mismas y las más escatológicas proceden de nuestro estudiantado.

Termino este breve estudio con una de esas canciones, obra cumbre de nuestra escatología y que parece ser una parodia universitaria de alguna canción romántica de la época, pues comienza así:

La Plasta

Yo vi una flor hermosa una mañana,

perfumada y graciosa

fresca y lozana

Que bella estaba, qué bella estaba

Sobre su lindo talle se balanceaba, se balanceaba

¡Qué bella estaba!

(Parodia)

Yo vi una plasta e mierda una mañana, una mañana

hedionda y pestilente y con semillas de guayaba

Qué hedionda estaba, qué hedionda estaba

Con el montón de moscas que la adornaban, que la adornaban

Qué hedionda estaba, qué hedionda estaba.

Y en eso vi que un chancho lleno de angustia la contemplaba

¡Qué hedionda estaba....!

Y al declinar la tarde la plasta estaba, la plasta estaba

bien colorada, resquebrajada

Qué hedionda estaba, qué hedionda estaba

Y en eso vi que el chancho se la jartaba, se la jartaba

Qué hedionda estaba....

Sopló la brisa, sopló la brisa

Y la plasta e mierda voló en cenizas, voló en cenizas

Voloooó en cenizas.

Y aquí la paro, porque lo que es este estudió me quedó como el bambú. Y yo me voy a freír espárragos, antes que mis colegas me cuitlachihuen.