martes, 17 de junio de 2008

Carta en Refranes

Por Carlos Mantica A.

“Devuelta en el Correo por falta de destinatario”

Amadísima señora: Sin duda habrá adivinado usted mis sentimientos porque ojos que bien se quieren desde lejos se saludan. No se puede tapar el sol con un dedo y mi amor por usted es tan inmenso que tampoco se puede ocultar más. Hasta hoy he guardado silencio. Dicen que gallo que no canta, algo tiene en la garganta y lo que este gallo ha tenido es un gran torozón que le impedía confesar su querencia. Pero lo que el corazón siente, la boca sale y ahora se lo confieso por escrito porque a las palabras se las lleva el viento, pero papelitos hablan.

Yo a usted la quiero bien y quien bien te ama no te engaña. Sufro mucho a causa de su indiferencia, y es natura porque Para el mal de amores no hay doctores y el que no sabe de penas no sabe de amores. La veo como un sueño inalcanzable, pero la esperanza es lo último que se pierde. Nunca ven las estrellas ojos que empeñan temores. Querer es poder. Por eso continuaré en mi empeño, con el convencimiento de que quien no se arriesga no cruza el mar y que el que o llora no mama, pero el que busca encuentra. El que quiera camarones tiene que mojarse el fundillo y cuando yo me decido soy n pujo en vendaval